Al fallecer una persona, suelen aparecer dos términos: esquela y obituario. Se parecen, pero no son lo mismo. Aquí te aclaramos cada uno.
Conocer la diferencia ayuda a decidir qué publicar.
Qué es una esquela
Es el aviso breve y formal que comunica el fallecimiento e informa del velatorio y el funeral. Suele publicarse en prensa o en el tablón del tanatorio.
Incluye el nombre, la fecha, los datos de la ceremonia y, a veces, los familiares que la firman.
Qué es un obituario
El obituario es un texto más extenso que repasa la vida de la persona: su trayectoria, sus logros y lo que significó. Es un homenaje, no solo un aviso.
Es habitual cuando se trata de figuras conocidas, pero cualquier familia puede dedicar uno a su ser querido.
La diferencia principal
La esquela informa del fallecimiento de forma concisa; el obituario narra y honra una vida con detalle. Una avisa, el otro recuerda.
No se excluyen: puede publicarse una esquela el mismo día y, más adelante, un obituario más reposado.
Cuál necesitas
Si solo quieres avisar y dar los datos del funeral, una esquela basta. Si deseas dedicar un homenaje a su vida, el obituario es lo indicado.
Si te decides por la esquela, te explicamos cómo redactar una esquela paso a paso.