Cuando una persona fallece en su domicilio, la familia se enfrenta a un momento durísimo y, además, a una serie de trámites. Saber los pasos ayuda a no sentirse perdido.
Aquí te explicamos qué hacer, paso a paso y en orden.
Lo primero: avisar y certificar
Lo primero es llamar al 112 o al médico para que un facultativo acuda y emita el certificado médico de defunción, imprescindible para todo lo demás.
Si la muerte fue repentina o sin causa clara, puede intervenir la autoridad judicial, algo totalmente normal en esos casos.
Avisar a la funeraria
Con el certificado, se contacta con una funeraria (o con la aseguradora de decesos, si la había), que se encarga del traslado y de la mayoría de gestiones.
Es buena idea pedir presupuesto detallado de los servicios para decidir con tranquilidad.
Los trámites posteriores
- Inscripción del fallecimiento en el Registro Civil.
- Solicitud del certificado de últimas voluntades.
- Gestión de la herencia y el impuesto de sucesiones.
- Si procede, solicitar la pensión de viudedad.
Cuidarse también es importante
Entre tanto trámite, no hay que olvidar el apoyo emocional: apoyarse en familia y amigos, y pedir ayuda profesional si el duelo pesa demasiado.
Para los trámites con Hacienda, tienes cómo comunicar el fallecimiento a Hacienda, y para localizar funeraria, el directorio de tanatorios por localidad.