Cuando alguien se va, el mundo no se detiene a esperar a que estés listo. A los pocos días empiezan a llegar papeles, plazos y gestiones que hay que resolver.
Sabemos que es lo último que te apetece. Por eso reunimos aquí, con orden y sin tecnicismos, los trámites que tendrás que afrontar, empezando por el que más preocupa: el banco.
Qué hacer con las cuentas del banco
Al comunicar el fallecimiento, el banco bloquea las cuentas y productos de los que la persona era titular. No es un castigo: es una medida de protección hasta que se aclare quiénes son los herederos.
Mientras tanto, la entidad permite atender ciertos gastos, como los del propio sepelio, presentando las facturas correspondientes.
Para desbloquear y repartir el dinero necesitarás el certificado de defunción, el de últimas voluntades, el testamento o la declaración de herederos, y la liquidación del impuesto de sucesiones.
Los documentos que vas a necesitar
Casi todas las gestiones parten de los mismos papeles. Si los consigues pronto, el resto será más llevadero:
- Certificado de defunción. Lo expide el Registro Civil; suele tramitarlo la funeraria.
- Certificado de últimas voluntades. Indica si dejó testamento y ante qué notario. Se pide pasados 15 días hábiles.
- Testamento o declaración de herederos. El documento que determina quién hereda.
- Certificado de contratos de seguros. Revela si había seguros de vida o decesos en vigor.
Otros trámites que no debes olvidar
Más allá del banco, hay gestiones que conviene no dejar pasar para evitar plazos vencidos:
- Pensiones y Seguridad Social. Dar de baja la pensión y solicitar, si procede, viudedad u orfandad y el auxilio por defunción.
- Impuesto de sucesiones. Seis meses para liquidarlo (prorrogables). En País Vasco y Navarra rigen normativas forales propias.
- Suministros y contratos. Cambiar de titular o dar de baja luz, agua, teléfono y suscripciones.
- Vehículos y propiedades. Tramitar el cambio de titularidad cuando proceda.
- Vida digital. Cerrar o memorializar cuentas y perfiles en internet.
Si te preocupa especialmente lo fiscal, puedes ampliar en cómo comunicar el fallecimiento a Hacienda.
Ve paso a paso, sin agobiarte
No tienes que hacerlo todo el mismo día. Algunos trámites tienen plazos amplios y otros pueden esperar a que recuperes fuerzas.
Apóyate en quien tengas cerca, reparte tareas y, si el papeleo te supera, un gestor o un abogado pueden encargarse de gran parte. Pedir ayuda no es rendirse: es cuidarte.
No estás solo en el papeleo
Detrás de cada gestión hay una ausencia que pesa. Si necesitas una funeraria que te ayude con la tramitación, en el directorio de tanatorios por localidad del País Vasco y Navarra encontrarás empresas que se ocupan de gran parte de estos pasos.