La palabra mortaja evoca la tela con la que tradicionalmente se envuelve al fallecido. Es un término con raíces muy antiguas y un significado de respeto.
Aquí te contamos su origen y qué representa.
Qué significa y de dónde viene
Procede del latín mortualia, "ropa de luto", derivada de mortuus, "muerto". Designa la vestidura o tela que cubre el cuerpo antes del entierro.
Tradicionalmente era una sábana de algodón blanco, símbolo de pureza y de dignidad en la despedida.
Una tradición milenaria
Amortajar a los difuntos es una práctica presente desde la Antigüedad en griegos, romanos y en las primeras comunidades cristianas.
Según la cultura y la fe, la mortaja se acompaña de símbolos religiosos u objetos personales que recuerdan a la persona.
Entre la creencia y la tradición
Para muchas familias es un gesto de reverencia y un último adiós, más que una obligación. Su sentido se adapta a cada práctica espiritual.
Hoy las funerarias se encargan de esta preparación con todo el cuidado, dentro de la tanatopraxia.
Mortaja y sudario, dos palabras cercanas
Ambos términos se usan a veces como sinónimos, aunque tienen matices. La distinción la explicamos en el sudario para difuntos.
En cualquier caso, ambos son un símbolo de amor y de respeto hacia quien se despide.