El rigor mortis —"rigidez de la muerte" en latín— es la rigidez que adopta el cuerpo en las horas siguientes al fallecimiento. Es un fenómeno natural y temporal, y aquí lo explicamos con rigor.
Es uno de los llamados fenómenos cadavéricos, y entenderlo ayuda a quitarle el halo de misterio.
Por qué se produce
En vida, los músculos se relajan gracias a una molécula de energía, el ATP, que separa las proteínas actina y miosina. Al morir, el cuerpo deja de producir ATP.
Sin ATP, la actina y la miosina quedan unidas y bloqueadas, y los músculos no pueden relajarse: eso es lo que provoca la rigidez. No es que los músculos "se aflojen", sino justo lo contrario.
Cuánto dura
Suele aparecer a las pocas horas del fallecimiento, alcanza su máximo y se mantiene un tiempo, normalmente en torno a las primeras 24-48 horas.
Después, cuando comienza el proceso de descomposición, la rigidez desaparece y el cuerpo vuelve a quedar flexible. La temperatura y otros factores influyen en estos tiempos.
Por qué es útil en medicina forense
Como sigue una secuencia bastante previsible, el grado de rigidez ayuda a los forenses a estimar la hora aproximada de la muerte.
Es solo uno de los indicios que se valoran, junto a la temperatura del cuerpo y otros signos, siempre por profesionales.
Un proceso natural, no algo a tratar
Conviene aclararlo: el rigor mortis no tiene "tratamiento", porque es un proceso posterior a la muerte. Los profesionales funerarios simplemente lo conocen y trabajan teniéndolo en cuenta.
Si te interesan otros fenómenos del cuerpo tras la muerte, tienes cómo es la descomposición y qué es la catalepsia.