Llega un momento en que algunas familias necesitan abrir la urna: para esparcir las cenizas, trasladarlas o repartirlas en varios recuerdos. Es un gesto delicado, pero sencillo si se hace con calma.
Aquí te explicamos cómo, sin prisa y con respeto.
Antes de empezar
Si el momento te resulta duro, puede ayudarte tener cerca a alguien de confianza. No hay prisa: hazlo cuando te sientas preparado.
Conviene leer las instrucciones del fabricante, porque el cierre varía según el modelo y el material (madera, metal, cerámica…).
Cómo abrirla, paso a paso
- Localiza el cierre: la mayoría llevan tornillos en la base o una tapa enroscada.
- Desenrosca con cuidado, sobre una superficie estable y limpia.
- Dentro suele haber una bolsa sellada con las cenizas; manipúlala con suavidad.
- Al terminar, vuelve a cerrar bien la urna si vas a conservarla.
Si la urna es de un material frágil o el cierre está sellado de fábrica, mejor pide ayuda a la funeraria para no dañarla.
Qué hacer después con las cenizas
Una vez abierta, las opciones son muchas: conservarlas, esparcirlas, repartirlas o convertirlas en un recuerdo. No hay una elección correcta.
Si piensas esparcirlas, recuerda que hay normas según el lugar: lo vemos en esparcir cenizas: qué dice la ley y dónde se puede.
Más destinos para las cenizas
Puedes depositarlas en un columbario, optar por urnas biodegradables para plantar un árbol, o convertirlas en un diamante conmemorativo. Tómate el tiempo que necesites para decidir lo que mejor honre su recuerdo.