La música en un funeral acompaña, consuela y ayuda a despedir a la persona como era. Elegirla bien personaliza la ceremonia y honra su memoria.
Aquí te orientamos sobre cómo elegirla y qué suele escucharse.
Cómo elegir la música
El mejor criterio son los gustos de la persona fallecida: su canción favorita o una pieza que le recordara a un momento feliz suele ser la elección más acertada.
También cuenta el ambiente que quiera la familia: hay quien prefiere algo sereno y reflexivo, y quien opta por una pieza más luminosa para celebrar su vida.
Piezas habituales
En ceremonias religiosas suelen escucharse el "Ave María" de Schubert, el "Panis Angelicus" o el Salmo 23, junto a cantos litúrgicos según la parroquia.
En ceremonias civiles hay más libertad: desde piezas clásicas de despedida hasta la música que marcó la vida de la persona, sea del estilo que sea.
Qué tener en cuenta
- Recomendable: respetar la voluntad del fallecido si la dejó por escrito.
- Recomendable: consultar a la parroquia las piezas permitidas en una misa.
- Mejor evitar: canciones con letras que puedan resultar inoportunas.
- Mejor evitar: sobrecargar la ceremonia con demasiadas piezas.
Una decisión muy personal
No hay reglas rígidas: la música acertada es la que conecta con el recuerdo de la persona y reconforta a quienes la despiden.
La funeraria puede ayudar con la parte técnica. Para otras formas de personalizar la despedida, tienes lecturas para un funeral.